La actuación permitirá superar los 16.000 ejemplares en el municipio y responde a la apuesta del Gobierno de IPAE por mantener y mejorar el espacio público, acompañando el crecimiento de Arroyo con nuevas inversiones.
Arroyo de la Encomienda cerrará el año con cerca de un millar de nuevos árboles repartidos por calles, parques y zonas ajardinadas del municipio. La actuación combina nuevas plantaciones con la reposición de ejemplares retirados por motivos de seguridad, lo que permitirá incrementar en un 6,3 % el arbolado urbano y superar los 16.000 árboles en todo el término municipal.
El grueso de las nuevas plantaciones se concentra en Sotoverde, donde se están incorporando más de 800 árboles dentro del proceso de revitalización de sus zonas verdes. A esta actuación se suman las plantaciones realizadas en la avenida de Aranzana, el nuevo parque canino de Doña Juana, Vega de la Encomienda, la calle Arturo Duperier y otros puntos de Arroyo, reforzando el patrimonio vegetal en todos los barrios.
Con esta actuación, Arroyo mantiene unos indicadores muy por encima de las recomendaciones internacionales en materia de calidad urbana. El municipio cuenta actualmente con una densidad media de 94 árboles por hectárea y cerca de 70 metros cuadrados de zonas verdes por habitante, cifras que superan ampliamente los estándares fijados por la Organización Mundial de la Salud.
Para el alcalde de Arroyo de la Encomienda y presidente de IPAE, Sarbelio Fernández Pablos, el objetivo es que el crecimiento del municipio vaya siempre acompañado de inversiones que mejoren el entorno y la calidad de vida de los vecinos.
«Arroyo sigue creciendo y ese crecimiento tiene que ir acompañado de más servicios, mejores espacios públicos y un mantenimiento constante del patrimonio municipal. Nuestro compromiso no es solo construir nuevos equipamientos, sino conservar y mejorar lo que ya tenemos para que todos los barrios sigan ganando en calidad de vida».
Fernández recuerda además que la política municipal de arbolado responde a criterios técnicos y de seguridad. «Solo se retiran aquellos árboles que presentan un riesgo para las personas y siempre son sustituidos. Cada reposición es una oportunidad para mejorar nuestros espacios públicos y seguir incrementando un patrimonio que es de todos los vecinos».
Esta actuación forma parte de una planificación continuada que persigue que el crecimiento de Arroyo se traduzca también en una mejora permanente de sus calles, parques y zonas estanciales. Una línea de trabajo que en los últimos años se ha materializado en la renovación de espacios públicos, la creación de nuevas infraestructuras y la mejora constante de los servicios municipales.



